19 Feb 2009, 12:30pm
Análisis y Crítica Arquitectónica borradores General: Arquitectura baupiloten Taka tuka
deja un comentario
TAKA TUKA LAND GETS MARKed
Arquitectura explorativa, actividades creadas, y fantasías de niño, condensadas todas en un proyecto ejecutado por Baupiloten, grupo de estudiantes de la “Berlin Technical University”, dirigidos y supervisados por la arq. Susanne Hofmann, la cual ha coordinado varios proyectos de arquitectura, a través de su taller en la facultad de arquitectura.
MARK, probablemente no lo ha expuesto, pero con ese aire de frescura que tiene la revista, seguramente solo no se han cruzado con él. Definitivamente es un proyecto que podriamos disfrutar a través de sus páginas.
Dentro del alcance de la restauración este equipo creó un mundo nuevo concebido totalmente apoyado en la estructura temporal del jardín de niños basandose en lo que los pequeños imaginaban.
Los resultados obtenidos son espacios interiores interactivos y realmente expresivos acompañados de una fachada de funcionamientos múltiples.
Los costos de la construcción fueron extremadamente bajos debido al reciclaje de material y a la renovación económica de la sustancia constructiva dañada.
El concepto de diseño comenzó en 2005 y la terminación fue en 2007.
“Kindertagesstätte Taka Tuka Land” la ubicamos en Am Jagdhaus 19, 42113 Wuppertal, Germany, 0202 7240810, un poblado que encontramos a 500 km de Berlín aproximadamente.
“Taka-Tuka-Land” de Pippi Longstockings, según el libro de niños de Astrid Lindgren con el mismo título, le dio el nombre a este jardín de niños en el cual, Baupiloten y la mente infantil inspiraron a algunos niños para diseñaron su propia visión de esta historieta.
Con la ayuda de los collages y de los modelos arquitectónicos, el equipo de jóvenes, tras tener una observación constante de la rutina diaria y los juegos creados por los pequeños, comunicaron sus ideas através de estos espacios. Así, los usuarios finales, los niños, tuvieron una participación activa directa en el diseño de su ambiente.
La estructura temporal original del jardín de niños se ha convertido en un árbol eterno de roble donde la limonada fluye y crece.
El flujo de la limonada es transmitido a través de sus siete intervalos de producción, donde los niños pueden gozar de ella; tras sus grandes ventanas que a medio día otorgan al espacio, un gran brillo ambiental, gracias a la transparencia de los cristales de sus ventanas.
El amarillo es el color dominante, sea en la entrada o los pasillos donde los niños pueden demostrar a los padres sus logros más recientes.
El highpoint arquitectónico es la “isla limonada” donde los niños se encuentran a mayor altura que los adultos. Las superficies oblicuas invitan a cada niño a que juegue y “se ahogue” en las corrientes de limonada. En uno de los cuartos, la corriente de la limonada estalla fuera de los límites e inunda el jardín. Aquí, el viejo árbol del roble de Pippi Longstocking se ha convertido en una fachada interactiva.
Entendemos que la arquitectura, tiene un papel y una intervención desde los rascacierlos, un gran estadio, o tan solo este pequeño espacio. Creando a veces una influencia mucho mayor a esta escala y a usuarios mucho mas pequeños, logrando solamente a trevés del juego de sus espacios; mundos imaginarios completamente nuevos, espacios para esparcir, y cosechar nuevas ideas. Espacios para reir, brincar, disfrutar y entender una sencilla y simple estructura como lo es este “kindergarten”, en un espacio exquisito y deseoso, que te exige que lo recorras, los palpes, lo huelas, lo juegues o lo descanzes para convertirte en una parte activa de él.











