11 Feb 2009, 1:47pm
Análisis y Crítica Arquitectónica borradores General: Arquitectura
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LUIS BARRAGÁN
CAPILLA DE LAS CAPUCHINAS
ARQ. LUIS BARRAGÁN

Dirección: Tlalpan, México D.F.
Fecha de construcción: 1954 – 1960
Las obras de este arquitecto son placidas y serenas utilizando un vocabulario formal netamente mexicano, un expresivo carácter tectónico de los materiales, un sublime manejo de la luz y un estudiado pero sencillo tratamiento del espacio.
La intervensión del arquitecto en este proyecto fue de ampliación y del claustro y la capilla de las madres en 1953.
Al ingresar, nos recibe un pequeño patio semi hundido, de paredes blancas, en una de las cuales está empotrada una cruz monumental.
Como contraparte, una pileta en cuyas aguas nadan flores blancas, da escala humana al espacio. A mano derecha una celosía en trama amarilla acompaña una escalinata que conduce a una capilla secundaria. La simpleza pero contundencia del detalle y el color de la grilla amarilla reflejándose sobre el agua que lame la piedra negra es simplemente sobrecogedor.
Al otro extremo de la pileta se encuentra el ingreso a la capilla, al que se accede tras ascender por unas breves escalinatas de piedra.
En este pequeño espacio de madera, una larga y sencilla banca de este material, pareciera flotar perpendicular a la pared, pero es en realidad sostenida por unos soportes de metal invisibles.
Ya en el recinto, las puertas (una de las cuales, curiosamente, pivota a unos 30 cm de su extremo) tienen vidrio de color rosado, poco común en la época, y que ilumina el ambiente y le da una tonalidad de luz especial. Hacia un lado, se encuentran las áreas privadas de convento, dispuesto sobre un terreno alargado. Hacia el otro ingresamos lateralmente a la capilla.
Efecto de iluminación lateral de la cruz. De color rosado, cambia de tonalidad de acuerdo a la hora del día.
Al costado derecho, separado por una celosía de madera en forma de grilla de color blanco, se encuentra una capilla lateral que suele ser utilizada por las familias de las monjas.
Desde una rendija superior la luz baña generosa el ambiente, a la vez que descubre la enorme altura de los muros, una triple altura que le da monumentalidad a la capilla.
Exquisitos detalles ubicados en el pequeño corredor contiguo a esta capillita como una ventana cuya luz amarilla se dibuja sobre la pared de madera, el confesionario, el mobiliario y las puertas, demuestran la prolijidad con la que el maestro mexicano concibió esta obra.
La visita culmina nuevamente en el patiecito, en el pasillo contiguo a la pileta, separado por la celosía amarilla y por un banco empotrado que pareciera levitar, como los que hemos visto varias veces al interior de la capilla.
El arquitecto Luis Barragán fue ganador del premio Pritzker en 1980.
Fotografías del edificio:
















